1. Comprar sin revisar la homologación

Comprueba la viabilidad técnica antes de comprar o embarcar. Un COC ausente puede tener solución sencilla, pero un coche reformado o sin homologación adecuada puede necesitar otra vía y más gastos.

2. Mezclar todos los impuestos y gastos

Separa IGIC, IEDMT e IVTM de honorarios y tasas oficiales. Un tramo del 0 % en matriculación no significa que no haya IGIC ni gastos de matriculación.

3. Dar por hecha la exención por mudanza

Reúne pruebas de residencia, uso previo y llegada antes del traslado. Comprar justo antes, incumplir un plazo o querer vender pronto puede cambiar la exención. Revisa cada impuesto por separado.

4. Pedir una inspección incorrecta

Explica que necesitas inspección de matriculación y confirma la documentación técnica. Una cita de ITV periódica no cubre necesariamente las exigencias de primera matriculación.

5. Perder originales o tener datos distintos

Conserva documentación original de matrícula y propiedad. Comprueba bastidor y nombres en todo el expediente. Una copia borrosa puede servir para contactar, pero no resuelve la falta de un original exigido por un trámite oficial.

6. Creer que un expediente permite circular

Tener una solicitud abierta no autoriza por sí solo a circular. Comprueba placas o permiso, seguro e inspección. Organiza transporte cuando no se pueda conducir legalmente.

7. Esperar una fecha garantizada

Pide una estimación basada en los documentos reales y pregunta de qué depende el siguiente paso. Distingue preparación, ITV, aduanas/impuestos y DGT. Un retraso en una etapa puede bloquear las siguientes.

Lista previa a la matriculación

  • País de matrícula y fecha real de llegada confirmados.
  • Identidad, NIE/domicilio y titularidad documentados.
  • Homologación y reformas revisadas.
  • Exenciones contrastadas con pruebas y plazos.
  • Honorarios, gastos externos e impuestos separados.
  • Transporte legal y seguro preparados.